-Te estaba esperando a ti…-
-¿Estás segura?-
-Claro que si…-
-Vamos a mi departamento, esta por aquí cerca.-
Caminamos hasta mi departamento, cuando subimos por el ascensor, ella comenzó a besarme, su boca tenia sabor a cigarro eso lo odio, pero uno no puede ser regodeón bajo esas circunstancias, me controle para no morderla fuera de mi departamento, al entrar ella como una mujer salvaje me empujo hasta la cama y al llegar allí me desnudo en un dos por tres, luego ella se desnudo comenzó a besarme bajando
Primero el cuello luego el pecho hasta llegar a mi ombligo ahí le dije que se detuviera, la tome fuerte entre mis brazos y la recosté en la cama, la bese para excitarla y luego baje a su cuello, sus venas sobresalían de su piel eso me hizo desear mas su sangre, el olor de su cuerpo me tenia loco, casi en el frenesí, pero quería disfrutarla, de un momento a otro mostré mis colmillos y la mordí, ella se aterro y grito, de laguna forma logro zafarse de mí y corrió hasta la puerta, salte y me puse enfrente de ella, la sangre salía a chorros de su cuello, no podía permitir que alguien la viera, la golpee y cayó al piso, nuevamente la tome y bebí toda su sangre, fui allí cuando alguien golpeo la puerta, toda la habitación estaba llena de sangre, si descubrían que yo había sido seguro me venían a matar algo debía hacer, escondí el cuerpo en el armario y luego me corte el brazo para que pareciera que había sido un accidente, al abrir la puerta la persona que estaba allí era mi vecina, una mujer ya mayor, me miro y dijo que fuéramos a un hospital, me negué, dijo haber escuchado un grito de mujer la convencí de solo estaba yo en esa habitación, una vez que se fue limpie el lugar y me fui de ahí hasta nuevo aviso…
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