martes, 19 de enero de 2010

Grito

Cerca de las tres de la mañana desperté con un gran apetito de sangre, salí de mi departamento hacia la calle, no andaba ni un alma por ellas, derrepente vi que desde un edificio me iluminaba una luz, mire y vi la silueta de una mujer, decidí subir por las escaleras de emergencia, una vez llegue arriba percibí el aroma de una sola persona dentro de ese pequeño departamento mire por la ventana que daba justo a la habitación había una mujer desnuda, no era muy hermosa, no en comparación a otras mujeres pertenecientes a la Mascarada, pero claro era una simple humana, con sigilo me metí a la casa, ella estaba dormida, me acerque y la mire, definitivamente era una simple humana, de repente un ruido me saco de mi, se encendió la luz de la habitación de al lado, seguramente era su pareja en silencio me apresure a la ventana y volví a la escalera de emergencia, se abrió la puerta pero no era un hombre el que entro más bien una mujer, más hermosa que la que estaba en la cama, si mataba a una no sería tanto pero si las mataba a las dos seguro el príncipe se cabrearía, y me mandaría a matar… Decidí bajar y buscar ratas o algo parecido para calmar mi sed. Cuando llegue abajo vi una prostituta en la esquina, camine hacia ella y le hable –Hola hermosa ¿Qué haces sola a esta hora de la noche?-
-Te estaba esperando a ti…-
-¿Estás segura?-
-Claro que si…-
-Vamos a mi departamento, esta por aquí cerca.-
Caminamos hasta mi departamento, cuando subimos por el ascensor, ella comenzó a besarme, su boca tenia sabor a cigarro eso lo odio, pero uno no puede ser regodeón bajo esas circunstancias, me controle para no morderla fuera de mi departamento, al entrar ella como una mujer salvaje me empujo hasta la cama y al llegar allí me desnudo en un dos por tres, luego ella se desnudo comenzó a besarme bajando
Primero el cuello luego el pecho hasta llegar a mi ombligo ahí le dije que se detuviera, la tome fuerte entre mis brazos y la recosté en la cama, la bese para excitarla y luego baje a su cuello, sus venas sobresalían de su piel eso me hizo desear mas su sangre, el olor de su cuerpo me tenia loco, casi en el frenesí, pero quería disfrutarla, de un momento a otro mostré mis colmillos y la mordí, ella se aterro y grito, de laguna forma logro zafarse de mí y corrió hasta la puerta, salte y me puse enfrente de ella, la sangre salía a chorros de su cuello, no podía permitir que alguien la viera, la golpee y cayó al piso, nuevamente la tome y bebí toda su sangre, fui allí cuando alguien golpeo la puerta, toda la habitación estaba llena de sangre, si descubrían que yo había sido seguro me venían a matar algo debía hacer, escondí el cuerpo en el armario y luego me corte el brazo para que pareciera que había sido un accidente, al abrir la puerta la persona que estaba allí era mi vecina, una mujer ya mayor, me miro y dijo que fuéramos a un hospital, me negué, dijo haber escuchado un grito de mujer la convencí de solo estaba yo en esa habitación, una vez que se fue limpie el lugar y me fui de ahí hasta nuevo aviso…



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