lunes, 28 de marzo de 2011

Deseos...

Soy simplemente la chica que adora las historias de vampiros, que sueña con el día que llegara un inmortal y la convertirá en un ser hermoso y perfecto. que vive de noche y duerme de día, esa soy yo.

O eso creí que era hasta el día que lo conocí, movimientos perfectos, que me hacían pensar en danzas de cortejo. sus labios formaban una sonrisa que me mostraba sus hermosos dientes y sus afilados colmillos...

En realidad era un vampiro...

Le rogué... Le suplique... Le llore... Le implore

Transformarme, Cámbiame... Hazme un vampiro!!!

Nunca acepto hacerlo.

Luego de una noche se fue y nunca mas supe de él...

¿Qué será de ti ser oscuro?

Espero que estés bien, donde quiera que estés...


lunes, 6 de septiembre de 2010

El Sacrificio...


Los vástagos han caminado por el mundo desde la creación, cuando Cain fue castigado por dios, cuando creo a sus hijos, cuando fue maldito a nunca vivir en paz, desapareció. 

Yo era solo una muchacha cuando lo encontré, vivía en una aldea pequeña y mi padre era el jefe tenia 11 años cuando fue "bendecida" a ser el sacrificio para los dioses, fui elegida por tener la piel un poco mas blanca y mi padre decía que era un regalos de los dioses, fui condenada al sacrificio, para cuando cumpliera 18 años. Mi padre cuido de mi con gran esfuerzo, me alejo de todo tipo de peligro o tentaciones, debía permanecer pura para ser digna de los dioses, por supuesto nadie nunca me pregunto mi opinión, y yo tenia miedo de morir. El día antes de mi cumpleaños, le rogué a mi padre que me dejara salir a caminar sola, que debía prepararme para el ritual, el acepto, mi plan claro esta era arrancar o hacer algo realmente estúpido para dejar de ser pura, pero luego de dos horas de camino, creo que no funciono, decidí volver, y ser el sacrificio, pero todo cambio cuando lo vi.
Un ser hermoso sentado bajo la cascada, con ropajes extraños, me miro y su mirada me dio pánico, algo inexplicable corrí, pero el llego a mi lado en un instante, me sujeto del brazo y me hablo en ese entonces en un idioma desconocido para mi, me sonrío vi unos enormes colmillos, creo que era un hombre mitad animal, como los que a veces mi padre me contaba, que usaba como escusa a mi sacrificio, según el si le rendían tributo a los dioses ellos mantendrían alejados a los seres mitad hombre y mitad animal, por primera ves sentí que el sacrificio no era tan malo. El ser me acaricio, su piel era fría y dura como el mármol, sus ojos rojos como la sangre, tomo mi cabello y con fuerza jalo de el para dejar al descubierto mi cuello, y con mas fuerza aun me mordió. 
Sentí como bebía de mi sangre y de a poco se iba la vida, me dejo moribunda y nuevamente hablo, mis ojos ya no podían abrirse, y pensé que quizás era un castigo de los dioses por no querer ser su sacrificio, pero de la muerte reuní fuerzas y le grite al ser aun parado a mi lado que por favor me ayudara, que no podía morir así, sin conocer que era la verdadera vida, luego de eso quede inconsciente.
No se si aquel ser sintió pena de mi o otra cosa, no se cuanto tiempo paso, y lo único que recuerdo es que bebí de su sangre, y que sentí un dolor inmenso por todo mi cuerpo, no se cuanto duro aquel dolor, y solo pensaba por que mi padre aun no me encontraba, no se cuanto estuve botada en medio del bosque, pero cuando desperté aquel ser aun estaba allí, como si estuviera esperándome me levante del piso y lo mire, el hablo y por primera ves le entendí.
-Cain, así es como me llamaban de donde vengo- Eso dijo yo que no sabia que decir, así que solo me quede parada allí, de un momento a otro sentí como si me quemara mi garganta, y el dolor fue insoportable.
-Tienes sed, debemos buscarte alguna presa, iremos a tu aldea...- yo lo mire aun sintiendo ese gran dolor y logre hablar, mis palabras salieron fluidas pero aun no comprendo como paso, - A mi aldea, ¿a qué iremos allá? no puedo volver, mi padre me sacrificara...- interrumpió mis palabras, y dijo - Tu padre ya esta muerto, vamos sera mejor que bebas algo pronto... Desde hoy seras mi hija, y te llamaras Sarai. Seras mi compañera hasta que tu traición sea obvia.- mi mente quedo en blanco, con su ayuda logre levantarme me llevo rápidamente a la aldea y encontró a una mujer, no logre divisar quien era, la mordió y me dio a beber de su sangre, algo inexplicable sucedió cuando lo único que sentí fue una extraña fuerza hacia que bebiera de ella sin medirme, luego de beber, sentí como si mi cuerpo recobrara fuerzas y me sentí viva nuevamente.
-Muy bien Sarai, esa sensación no durara para siempre, pronto deberás volver a beber sangre, esa sera tu maldición por no querer ser el sacrificio...- sonrió y me guió lejos de allí.
Así paso el tiempo, mucho tiempo, viajamos a lejanos lugares, pero nunca supe si buscaba algo o a alguien, en lo largo de esos viajes, me contó historias, como sobrevivíamos, mas de una ves le pregunte a que se refería con "Hasta que tu traición sea obvia", pero nunca me lo dijo, un día me dijo que pronto el tendría que irse solo, pero que me buscaría cuando terminara con su misión, fue así como quede sola. las eras pasaron y el no venia por mi, me quede a vivir en una cuidad llamada Roma, así pasaron los años, décadas, siglos, vi como la cuidad cambio, una y otra ves, vi sus guerras, reyes, hasta que un día el volvió y me dijo que el mundo era otro, y empezamos a viajar nuevamente, así llegamos a Londres, fue como un mundo nuevo para mi, y conocí a gente igual a mi, fue así como encontré a Ander, un vástago de un lugar lejano, me enamore de el, y Cain en ese instante supo que mi traición sería pronto, así fue como mi mi creador y padre, decidió alejarse para siempre de mi, pero mi amor por Ander solo fue un juego, pero algo aprendí de el, cada uno de los vástagos tienen un poder especial el de el era controlar las mentes de los humanos, así era fácil cazar, y yo por supuesto me pregunte cual seria mi habilidad, pero al perecer no tenia ninguna, hasta que por un mal entendido luche contra un vástago desconocido bebí de su sangre y al beberla, se podría decir que absorbí su poder, el lo que hacia era controlar grandes cargas eléctricas, fue así como comencé a buscar nuevas habilidades, y me pregunte cual era el poder de Cain, y fue obvio leer mentes, lo raro es que Ander no absorbía poderes, solo yo lo hacía, pensé que podía ser por ser hija directa de Cain, no lo se, pero a lo largo de todos estos años, he aprendido a controlar mentes, electricidad, tierra, agua fuego, ver el futuro, causar dolor, y crear barreras.
Creo que Cain se equivoco, yo no lo iba a traicionar, en aquel entonces, mi traición recién esta comenzando.

martes, 11 de mayo de 2010

Búsqueda

Recuerdo cuando era una neófita, también recuerdo mi abrazo, pero lo que mas recuerdo es la vida que llevaba de humana, tenia 22 años, estudiaba antropología, creía conocer a los hombres muy bien, pero dentro de esto no salia nada sobre vástagos, un día estaba en la biblioteca de la universidad y se me hizo tarde salí del edificio rápidamente ya que estaban por cerrar, entre los libros que tenia en la mano encontré uno negro, sabia que no era mio, cuando volví la biblioteca ya estaba cerrada, así que mejor pensé en irme y devolverlo al día siguiente. cuando llegue a mi casa subí hasta mi habitación y empece a ordenar mis cosas, cuando de nuevo mi mirada volvió a ese misterioso libro, esta ves lo observe mejor, pero seguía siendo misterioso, no tenia ni nombre, ni autor, solo era como un cuadernillo forrado en cuero negro, sin marcas ni nada, pensé en que momento pude haberlo cogido, y de donde, pero no recordé nada. Sonó mi teléfono era mi novio, quería saber como estaba y que estaba haciendo, le comente lo que hacia y que había estado toda la tarde en la biblioteca, el se sorprendió, ya que odia la biblioteca. El estudiaba derecho, su nombre era Víctor, y si tenia que leer un libro prefería comprarlo que ir a la biblioteca, pero yo no era así, sentía que la biblioteca era como mi segundo hogar, en especial esa de la universidad tan antigua que me hacia caer en sus redes con ese aire tan tranquilo, era como si el tiempo se detuviese cada ves que entraba allí.
Pero mi perdición fue cuando encontré aquel libro, luego de hablar con víctor lo abrí y empece a leerlo eran versos, que describían asesinatos, el autor tenia registradas las veces que había asesinado, pero no eran simples asesinatos, en algunos versos decía "El sabor de su sangre era como el dulce sabor de las fresas", El asesino no solo las mataba bebía su sangre, pero ¿Con que objetivo? ¿Acaso era un vampiro?.
Esa noche ocurrió lo peor estaba dormida y una pesadilla me hizo despertar, sentí sed, baje las escaleras hasta la cocina encendí la luz del comedor, y había un ser ahí, observándome, me asuste y mucho, pero era elegante vestía como uno se imagina que visten los condes o personas de la realeza, llevaba un bastón que en la parte superior tenia un demonio de oro, se levanto y camino hacia mi, se quito el sombreo de copa que llevaba y se me dijo -Lamento despertare querida, pero tu tienes algo que me pertenece.-
Yo quede asombrada pero al oír esas palabras de inmediato se me vino a la mente el libro negro, no sabia que decir así que mantuve el silencio, el siguió caminando y paso a mi lado divise mucho mejor su rostro era representaba unos 28 años, volvió a hablar esta ves dijo, -Iré a buscarlo, si no te molesta.- Yo con un movimiento rápido de cabeza le dije que no. Subió las escaleras con movimientos elegantes y certeros, luego bajo y yo aun no me movía de mi lugar, el me miro y dijo -Reacciona, no te haré daño, a menos que me lo pidas- sonrió y sus colmillos salieron a la luz, su rostro completo, con esa sonrisa incluida, era perfecto, supere el miedo y me senté, lo mire y dije -Estudio Antropología, creo conocer bien a los humano, pero tu me dejas sin palabras, se que no eres un ser normal, y creo que tu sabes mejor que yo como llego ese libro a mis manos- se sentó al otro lado de la habitación me miro fijo aun con su hermosa sonrisa, -Te he estado siguiendo yo puse antes de que salieras el libro entre tus cosas, el asunto es que yo sabía que estudias antropología y que eres la mejor en tu clase, y es por eso que decidí que tu eras la candidata perfecta para ser mi compañera, en este libro escribí hace mucho mis aventuras- sonrió de nuevo -Pero esto lo deje hace mucho, te necesito para que me ayudes a encontrar victimas mas "especiales"- Yo sabía que era mi fin, que no tenia escapatoria, en un minuto se me vino a la mente todo lo que había vivido, pensé en Víctor, en mis padres, pero sabia que nada me ataría a una vida humana.  El hablo nuevamente -No te obligare, es tu elección, te daré unos días para que lo pienses y si tu respuesta es positiva volveré-
-No tendrás que volver- agregue rápidamente -Deseo que me conviertas, no se que ahí después de convertirme, pero se que no estoy dispuesta a ver los años pasar, yo envejeciendo y esperar a morir- entonces ocurrió, mi abrazo, mi muerte fue dolorosa pero rápida, y mi paso de estar viva a no muerta no fue tan terrible como imagine, estuve al lado de mi Sire, por mucho tiempo, pero un día giro, me miro y dijo -Querida es tiempo de que busques tu propio camino y yo buscare un nuevo aprendiz.- Se voltio y desapareció entre las sombras, desde ese instante comenzó mi búsqueda, pero nada me ha llamado la atención... Solo te digo ¿Quieres ser mi seguidor?. No te obligare es tu elección.

sábado, 20 de febrero de 2010

Reunión

"¿Estamos de acuerdo entonces en que uno de nosotros asuma los títulos y el nombre de 'Padre'?"

Siete cabezas se inclinaron en señal de asentimiento. Había siete hombres en la sala, todos notablemente similares en complexión y aspecto. Todos tenían una barbilla fuerte y un rostro aristocrático y llevaban ropas elegantes demasiado cálidas para la noche castellana. Afuera sonaban voces en español y portugués: comerciantes anunciando sus mercancías, sus vinos, sus mujeres. Las voces flotaban hasta el interior a través de una ventana, igual que la luz de la luna menguante al oeste.

"Si la destrucción de nuestro sire llegara al dominio público las consecuencias serian...desagradables. Daria esperanzas a los anarquistas y a sus titiriteros. Haría que algunos de nuestros hermanos mas jóvenes desertaran de la causa por miedo a nuestra debilidad y provocarían división en los consejos de los pares de nuestros padres, retrasando la unificación de los clanes. Todos esos resultados me parecen indeseables". El orador podía ser el mayor de los siete reunidos. Se sentaba en una silla alta tapizada de rojo, con las patas doradas en forma de garras de león. Los demás ocupaban asientos más bajos y pequeños; uno de ellos, el que estaba más cerca de la ventana, tomo la palabra.

"¿Pero quién? ¿Y qué medidas se tomaran para asegurar el secreto del asunto? Ser descubiertos en esta charada sería peor que admitir la destrucción del Padre".

El mayor se encogió ligeramente de hombros. "Habían pensado que, siendo el más cercano a Padre en edad y poder...” - hubo algunos murmullos "...podría hacerlo yo, por asi decirlo. Y confiaría en los lazos de nuestro linaje común para asegurar vuestro silencio".

Los demás miraron a su alrededor, encontrándose sus ojos a medida que evaluaban su mutua resolución para lanzar un desafío. Después llegó un coro de confirmaciones: "Si, por supuesto, serian parte del plan..."

"Vuestra demostración de solidaridad es conmovedora, hermanos. ¿Me excusareis por un momento?" El mayor de los chiquillos de Hardestadt se levanto y camino hasta la puerta de la biblioteca, que un criado de ghoul que antaño había servido a la Orden Templaria mantenía abierta para él. A sus espaldas pudo oír el ruido de las copas de metal sobre la mesa de madera, mientras sus hermanos se servían los refrescos que habían preparado horas antes. Cada copa contenía una mezcla de la vitae de varios poderosos y antiguos Cainitas, todos destruidos mucho tiempo atrás por Hardestadt el Joven. Cada una llevaba también algo de la propia vitae de  Hardestadt , enmascarada por los sabores de la sangre antigua. No era la primera vez que Hardestadt empleaba tales subterfugios; inclinar la voluntad de un sumiller era fácil para alguien con su poder.

El silencio estaba asegurado desde luego.

martes, 16 de febrero de 2010

La Llamada

"Me interesa estar con ella
Me intriga su culto
Esa timidez que llega a la seducción, 
ese silencio que necesito.
creo que me e...."

Ragna no soportó oír esas palabras, su fuerza hizo pedazos el celular que años atrás le obsequió aquella voz. El destino logró que no pudiera terminar esa conversación, de lo contrario sería cenizas. Ahora están incomunicados.

"Me escuchas?!, Ragna?! Hey!
maldición..."



lunes, 15 de febrero de 2010

La Despedida de Valmont



Casi cumplía cien años de vampira, y por desgracia traía recuerdos a mi mente, Valmont había ido de a cazar a la cuidad, yo no tenia ganas de matar por hoy, era la melancolía la que no me dejaba ir. Mark se había ido de mi lado hace ya bastantes décadas, decidió irse porque no quería verme convertida en un monstruo según él, pero yo debía sobrevivir, y no lo haría a medias.



Valmont había sido mi escapatoria a ese destino a medias por todos estos años, el me daba la fuerza y el coraje para cometer todos mis pecados, por que el igual era un pecado, un hermoso pecado, con el conocí mi peor lado, ese lado que no muestras jamás con la luz encendida, pero aun así no llenaba el espacio donde alguna ves estuvo mi corazón, Mark se lo había llevado, y a pesar de ser una vampira aun guardaba sentimientos por aquel sujeto de extraña facha y bonitos ojos.



Eran casi las 5 de la madrugada cuando Valmont llego al castillo, traía un bulto en su espalda, pero no se que era, lo tiro a mis pies, y me dijo.



-Te traje la cena Rossetta, y ya deja de actuar como una melodramática, cien años no son nada-. Tomo mi cabeza y beso mi frente, luego siguió caminando hasta su cuarto, me arrodille desenvolví el bulto, era un hombre casi muerto, no podía desperdiciar así la comida, lo acerque a mi boca, y le di una suave mordida, su sangre aun estaba tibia, la saboree de forma lenta como si no volviera a probar aquel manjar de dioses.



Valmont me había convertido en vampira, el era mi creador, le debía lealtad pero aun así su actitud nunca me dejo satisfecha, siempre fue arrogante y me trataba como una idiota mas nunca mostro una diferencia para conmigo, pero eso casi no me molestaba a menos que estuviera Mary cerca una de la vampiras que nos habían seguido a Mark y a mi desde Londres, a Valmont le fascinaba mostrar su agrado por ella delante de mí eso hacía que me dieran unos celos incontrolables que me daban ganas de sacarle la cabeza de un solo golpe, seguro lo conseguiría pero no era culpa de ella, Valmont sabia de mis celos y los usaba en mi contra, me conocía demasiado bien.



A la noche siguiente me dijo que si iría con él a cazar pero le dije que no iría porque tenía que hacer otras cosas el de forma instintiva prácticamente me dijo –Bueno iré con Mary-. Eso me volvió loca y de forma casi instintiva igualmente le dije -¿Por qué juegas conmigo? ¿Acaso crees que no me siento bastante mal ya por sentir cosas por ti y que tú me restriegues en la cara que no me quieres?- abrió los ojos como plato ante mi confesión tan poco ortodoxa y se echo a reír, -Eres incomprensible, Mary lejos es mas cuerda que tu-. Me rechinaron los dientes de rabia, me di la vuelta y salí del castillo antes que él, se giro en un movimiento y me grito -¿Adónde vas?-



-Lejos de ti, eres despreciable, no deseo volver a verte no me esperes… Quizás sea para siempre-. Las últimas palabras fueron un susurro dudo que me haya oído por la distancia que ya nos separaba.



Me dirigí al bosque no sabía dónde estaba Mark lo más probable es que este muy lejos, quizás en Norte América, pero mi sorpresa fue grande cuando Valmont llego a mi lado con mucha calma –Mi querida Rossetta, tu eres una de las pocas en quienes confió no deberías actuar así, menos conmigo-. Puso esos ojos que tanto quería, esa mirada que me hacía decir que si a todo lo que el quisiera esa mirada que casi ya era mía, excepto que solo yo sentía que era mía, sabía bien que nada de él era mío.



Me gire para mirarlo pero me forcé a que mi mirada fuera fulminante cosa que me costó demasiado, -Lo siento demasiado querido Valmont pero me aburrió la vida que he traído contigo hasta ahora, me iré con Mark él es el único que me comprende, además él es el verdadero dueño de mi existencia, tú no eres más que una droga que debo dejar de una vez por todas, de verdad prefiero que te vayas, ya encontraras tu existencia, pero no conmigo ahí para verte. Adiós-. Seguí mi camino pero justo antes de irme le dedique una mirada y para mi desgracia demostraba más de lo que yo hubiese querido era una mirada que se concentraba todo el dolor que sentía por dejarlo, todo la rabia por sentir esos sentimiento que no quería sentir. Dos días después llegue a Queenstown donde tome un barco a Norte América.



¿Había alguna esperanza de olvidar a Valmont algún día?, el era más que solo mi creador era mi droga personal, disfrutaba los momentos con el mas que con cualquier otro, el era mi lado oscuro, y no quería perder ninguno de mis lados pero no podía convivir con aquel lado tan autodestructivo, porque si yo quería a Valmont era solo porque yo lo quería no porque él me lo incitara. Estaba segura que no lo volvería a ver y que gracias a eso lo lograría superar.

martes, 26 de enero de 2010

Carisma/Manipulación/Apariencia

Carisma

El príncipe apartó la cortina y entró en la sala donde estaba la primogenitura. Sus patéticas conversaciones y cuchicheos se detubieron mientras tomaba asiento en la cabecera de la mesa. sonriéndoles con la expresión de un depredador. A pesar de la diferencias de opinión, la rivalidades personales y los odios centenarios, aún aceptaban al príncipe como a su superior. Nadie podia resistirse a la arralladora personalidad de aquel antiguo.
"¿Ves como me aman, aun en su odio?" comentó a su chiquillo, que se había sentado a su lado. "Déjales saber quién está al mando y los tendrás bebiendo de tu mano".

Manipulación

Daphne miró a Lucasz como si fuera el único Vástago de la cuidad que pudiera ayudarle. El muy idiota ya confiaba en ellaasí que solo debía converncerle de que tenía que ir a hablar por ella con ese cabrón de Barzeski.

"Lucasz, eres el único que puede hacerlo. Tengo tantos problemas con ellos que Barzeski ni siquiera querrá verme. Además, si empiezas a tratar ahora estarán demasiados intimidados para ir más tarde a por ti".
La expresión de Lucasz se suavizó un tanto...¡Le tenía! Ahora, con un poco de suerte, Barzeski y él se matarían mutuamente y se los quitaría a los dos de encima.

Apariencia

"Bien, Harrick, veamos a quién han elegido los Toreador para discutir este asunto, ¿de acuerdo?" Jervis Graves sacó un habano del cajón de su escritorio y encendió un fósforo, apartándose instintivamente de la diminuta llama. "¡Que pase!", dijo a su ayudante mientras las cenizas ardían en la punta del cigarro.
El puro cayó al mismo tiempo que la madibula de Jervis. En el despacho entró la mujer más horrenda que había visto jamás... y había tratado mucho con los Nosferatu.
"Sangre de Caín, criatura, esa cara podría hacerme entrar en letargo".
"Si, señor", respondió calmadamente la vampira. "He venido para tratar el asunto de..."
"No, no, ni hablar", le cortó Graves. "Dile a estos 'artistas' que si quieren hacer negocios con Jervis Graves tienen que enviarme a alguien que parezca humano".